1. Panorámica de los rascacielos de Nueva York.
Reconocida en todo el mundo, la vista panorámica de la ciudad de Nueva York es un atractivo en sí mismo. Muchos de los rascacielos de Manhattan son puntos de referencia nacionales, que datan de diferentes períodos de la historia de Nueva York y representan diversos estilos arquitectónicos. Entre los más antiguos están el Metropolitan Life Insurance Tower y el edificio Woolworth, ambos construidos en los primeros años del siglo XX. Otras famosas paradas incluyen el Empire State y el Edificio Chrysler – considerados uno de los mejores ejemplos de la arquitectura art decó – y el formidable Rockefeller Center. Vistos a pie de calle ofrecen una impresionante estampa. El conjunto desde lo alto, los edificios de la ciudad, junto con sus numerosos puentes y los espacios abiertos como Central Park, ofrecen una belleza incomparable en el mundo. Disfrute de la vista desde el Empire State Building, desde el observatorio Top of the Rock o desde uno de los tours en helicóptero.

Statue of Liberty/Ellis Island
Desde 1886, la Estatua de la Libertad ha sido faro de referencia para incontables inmigrantes. La estatua fue creada por dos franceses: el pintor y escultor Frédéric-Auguste Bartholdi y el ingeniero especialista en estructuras de hierro Alexandre-Gustave Eiffel (que más tarde diseñó la Torre Eiffel de París). Vea la Estatua de la Libertad de cerca mediante una excursión o desde la costa de Manhattan, desde el Hudson River Park, el Brooklyn Bridge o navegando en el Ferry de Staten Island.
Cerca del puerto encontramos el Museo de la Inmigración de Ellis Island, ubicado en el histórico edificio que sirvió de puerta de entrada y desembarco a millones de personas que vieron en Estados Unidos el comienzo de una nueva vida en América. Camine por Great Hall, sienta lo que sintieron muchos inmigrantes que desfilaron por los pasillos y vea las fotografías del centro de historia familiar, donde también podrá buscar los nombres de los pasajeros en los distintos manifiestos de los barcos.
Central Park
A lo largo de su extensión de 3,24 km² en el mismo corazón de Manhattan, Central Park acoge un paisaje variopinto de praderas, senderos y tranquilos canales. Diseñado a mediados del siglo XIX por Frederick Law Olmsted y Calvert Vaux, el parque es hoy día la pieza central del sistema de parques públicos de la ciudad. Entre sus puntos de referencia destacan Wollman Rink, el Zoológico de Central Park y el Carrusel Friedsam Memorial, excelente para los niños de todas las edades. Sheep Meadow y el Great Lawn, por su parte, ofrecen espacios abiertos en los que los visitantes pueden relajarse y disfrutar del aire libre. En verano, el Great Lawn acoge espectáculos gratuitos por cortesía de la Ópera del Metropolitan y la Filarmónica de Nueva York. Situado en otro lugar del parque, Rumsey Playfield alberga el SummerStage, un festival de artes escénicas gratuito que presenta música, danza, películas y mucho más.
Puente de Brooklyn
El Puente de Brooklyn ocupa un lugar privilegiado en la historia de Nueva York. Es el más antiguo de los tres puentes que unen Brooklyn con Manhattan, con una longitud de 1.828,8 metros sobre el Río East . Tras su finalización en 1883, se convirtió en el puente más largo del mundo, y en 1964 fue declarado Monumento Histórico Nacional. En la actualidad, es una de las atracciones más emblemáticas de la ciudad, una extensión de cable de acero y arcos góticos que hoy siguen inspirando el momento en el que se inauguró.
Los automóviles comparten esta estructura con los peatones y ciclistas, que cuentan con una vía central propia para cruzar el puente. Los visitantes pueden disfrutar del paseo, verlo más de cerca o desde el Paseo de Brooklyn Heights. La vista panorámica del puente y el río, con los rascacielos del bajo Manhattan de fondo, es una de las mejores de la ciudad.
Times Square/Broadway
Iluminada las 24 horas del día con pantallas animadas, grandes vallas y carteleras teatrales, Times Square es considerado por muchos el corazón de la ciudad de Nueva York y el cruce de caminos del mundo. Los visitantes podrán comprar en las tiendas principales de Toys"R"Us y Virgin Megastore, hacerse fotos con las figuras de cera de los famosos de Madame Tussauds, jugar a juegos en Dave & Busters o cenar en uno de los muchos restaurantes de la zona.
Times Square es también sinónimo de Broadway, zona que alberga muchos teatros históricos y los espectáculos de mayor categoría. Desde los espectáculos favoritos de más larga duración y restrenos musicales hasta dramas y producciones de cuentos de hadas, en Broadway hay algo para cada uno. Lo mejor es comprar los tickets con antelación al día de la función en el Centro TKTS Discount Theatre en Times Square. Para que su experiencia sea completa, reponga fuerzas comiendo en Restaurant Row (en la calle 46, entre la 8ª y la 9ª Avenida) antes o después del teatro. Numerosos establecimientos ofrecen comidas de tres platos a un precio fijo. Otro lugar legendario a tener en cuenta es Sard´s (234 de la calle West 44), situado en el corazón del Distrito de los Teatros durante más de 80 años.
El famoso cruce es incluso ahora mucho mayor ya que gran parte esta libre de coches; la mayoría de Times Square es peatonal donde los residentes y los visitantes aprovechan el espacio en sillas de jardín reclinables y mirando fijamente a los edificios que se alzan a su alrededor. Es tan bulliciosa como antes, pero más acogedora que nunca.
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